El libro cuenta con el texto y la participación del reconocido artista y profesor Ignacio Pérez-Jofre.
- La dualidad vital: La obra explora la constante interacción entre dos fuerzas opuestas presentes en la biografía del fotógrafo. Por un lado, un principio de muerte y autodestrucción ligado al mundo de la adicción y la droga. Por el otro, un principio de vida y creación canalizado de manera absoluta a través de la fotografía.
- Una mirada sin morbo: Lejos de centrarse en los aspectos más escabrosos o sensacionalistas del consumo de sustancias, el texto propone una aproximación mucho más rigurosa, incisiva y reflexiva sobre el pensamiento del autor.
- El binomio droga-fotografía: La obra plantea que ambas actividades o "adicciones" quedaron irremediablemente unidas en su experiencia vital, de manera que la fotografía de Nacho Alonso —el motor que literalmente le permitió seguir con vida— quedó profundamente marcada por su realidad como adicto.
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Diálogo entre texto e imagen:
El volumen acompaña su narración escrita con una cuidada selección de fotografías originales de Nacho Alonso, sirviendo tanto de documento gráfico como de ilustración directa de su trayectoria vital y creativa.
«En 2014 invité a Nacho Alonso a hablar sobre su trabajo, en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. Empezó así: “A los diecisiete años estaba técnicamente enganchado a la heroína. A los veintiuno, mi novia se compró una cámara y empecé a hacer fotografías”. Estas palabras me impresionaron por varios motivos. En primer lugar, por su honradez, por lo directo del testimonio. Nacho sentía que era importante aludir a la adicción como circunstancia vital y como condición que explicaría las imágenes que iba a mostrar a los estudiantes. Varias de ellas formarían parte, años después, del fotolibro Ensayo sobre la noche, publicado por Solar de Edicións. Por otro lado me atrajo la calidad literaria de esa introducción, aparentemente tan sencilla. Un ritmo contundente, preciso, que admiro por encima de todo y que me mostraba un pensamiento incisivo y riguroso. Pero también, y sobre todo, me pareció muy interesante que en esas dos frases iniciales vinculase la experiencia de la droga con la fotografía. Ambas actividades, dedicaciones o adicciones quedaban así unidas. Ya una no se podía entender sin la otra. Este libro intenta explicar por qué.»
El mono de los mil días es una crónica de la vida de Nacho Alonso, acompañada de una selección de sus fotografías que ilustran el texto. No se trata de exponer los aspectos más escabrosos del mundo de la droga. Lo que interesa aquí es mostrar la interacción entre dos principios opuestos en un desarrollo vital: un principio de muerte, de autodestrucción, de evasión y disolución que es la droga, y un principio de vida, creación y cohesión que es la fotografía. Esta interacción está lejos de ser sencilla y previsible. La fotografía de Nacho, siendo un motor esencial que le ha permitido literalmente seguir vivo, está sin embargo vinculada y marcada por su experiencia de adicto. Y la droga, a pesar de constituir una fuerza negativa que ha lastrado su desarrollo vital, también le ha conducido a experiencias muy enriquecedoras, al liberarlo de las ataduras que impone una forma de vida estrictamente reglamentada y planificada.
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Editorial: SOLAR 2026
Idioma: Castellan
Páxinas: 200
TAPA DURA
TAMAÑO: 14,5 x 21 cm
FOTOGRAFÍA