OPERA OMNIA I

29,00

«Entramos aquí en el terreno de la magia.Y ahora, justamente, es el momento para ocuparnos de la creación de Bruno Schulz.

Hay existencias

Category: Etiquetas ,

«Entramos aquí en el terreno de la magia.Y ahora, justamente, es el momento para ocuparnos de la creación de Bruno Schulz.

El gran creador es así, siempre —por cualquier lado que lo observemos— encontramos en él el mismo motivo esencial. Se encuentra en ese punto donde todos los caminos llevan a Roma, bajo la influencia de múltiples fuerzas que lo empujan en esa determinada dirección. Esa coincidencia de ciertas condiciones es tan accidental como la colaboración de algunas fuerzas de la naturaleza en la creación de un ser vivo. Y así como la perfección de un organismo vivo nos parece, posteriormente, la obra de una voluntad superior, así resulta el hecho de que para las situaciones más diversas el gran creador ofrece siempre la misma acertada respuesta, da la impresión de una armonía perfecta. […] Su genio, entonces, es el resultado de una armonía afortunada de distintos accidentes. Entre otras cosas, nos descubre la gran individualidad de Schulz su sorprendente homogeneidad; las diversas circunstancias —familiares, sexuales, sociales, histórico-literarias y estéticas— se sitúan a su alrededor, como vetas alrededor de lo esencial, como discos perfectamente concéntricos.»

Bruno Schulz

Bruno Schulz (Drohobycz, Ucrania, 1892-1942) novelista y pintor polaco-judío, uno de los mayores estilistas de la prosa polaca del siglo XX. Schulz nació en Drohobycz —entonces parte de la provincia de Galitzia—en el Imperio Austrohúngaro.

A una edad muy temprana se interesó por el dibujo, y, finalmente, estudió arquitectura en la universidad de Lviv y pintura en Viena. Enseñó dibujo en su ciudad natal, donde su padre, Jakub Schulz, era comerciante de tejidos. Schulz, hablaba polaco y alemán. Aun así, no había nada de cosmopolita en él; su genio se alimentaba en lo local y lo étnico. Raramente salió de su ciudad natal, a excepción de una breve estancia en Viena y París.

Las Tiendas de Canela Fina vio su primera edición en el año 1934, en la editorial “Rój” de Varsovia. Con El Sanatorio de la Clepsidra (1937) conforma una summa narrativa que ha situado a Bruno Schulz a lo largo del tiempo en el canon de los autores de culto.

La revelación de su escritura —onírica, expansivamente metafórica, en el filo entre el sueño y la realidad, que hunde sus raíces en el misticismo judío y la Cábala— es como un deslumbramiento que no cesa y va más allá de sus historias, inscribiendo al autor y su obra entre los grandes nombres de la literatura universal. Es autor, asimismo, de un ciclo de obra gráfica titulado El Libro Idólatra. Al parecer, hacia 1939 —durante el estallido de la II Guerra Mundial—, estaba trabajando en una novela titulada El Mesías, aunque no quedaron huellas de ese manuscrito.

Tras la invasión alemana fue forzado, al ser judío, a vivir en el gueto de Drohobycz. Murió asesinado de un disparo en la cabeza a manos de un oficial nazi.

Peso 0.2 kg